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envíenos un mensaje por correo electrónico.
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| Fumar cigarrillos y el cáncer |
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El informe de 1982 del
Director General de Salud Pública de los Estados Unidos afirma que "el
fumar cigarrillos es la mayor causa de muertes por cáncer en los
Estados Unidos". Esta afirmación es tan válida hoy día como lo fue en
1982.
El consumo de tabaco es responsable de casi una de cinco muertes en los
Estados Unidos. Debido a que el fumar cigarrillos y el consumo de
tabaco constituyen comportamientos adquiridos, acciones que las
personas deciden poner en práctica, fumar es la causa de muerte
prematura más evitable en nuestra sociedad.
Este documento provee un resumen sobre el hábito de fumar cigarrillos:
quién fuma, cómo el fumar afecta la salud, por qué es tan difícil
dejarlo y cuáles son algunas de las muchas recompensas de abandonar el
hábito de fumar. Para más información sobre este tema, consulte nuestro
documento "Pasos para dejar de fumar".
¿Quién
fuma?
Adultos
Los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC)
reportaron que en 2007 (año con la cifra más reciente disponible) había
43.4 millones de adultos fumadores en los Estados Unidos. Esto
representa el 19.8% de todos los adultos (22.3% hombres, 17.4%
mujeres), casi una de cada cinco personas.
Cuando estas estadísticas se desglosan por raza/grupo étnico, los
números son como sigue:
| Blancos |
21.4% |
| Afroamericanos |
19.8% |
| Hispanos/latinos |
13.3% |
| Indios
americanos/oriundos de Alaska |
36.4% |
| Asiáticos americanos |
9.6% |
Se reportó un número mayor de fumares de cigarrillos en los grupos de
personas más jóvenes. En el 2006, el CDC reportó que casi el 22.8% de
los
que están entre los 25 y 44 años se reportaron como fumadores actuales,
en comparación con el 8.3% entre los de 65 años o mayores.
Estudiantes de escuela preparatoria y de
escuela secundaria
A escala nacional, el 20% de los estudiantes de escuela preparatoria
(high school)
fumaban cigarrillos en el 2007. El más reciente sondeo
entre estudiantes de escuela secundaria (middle school)
demostró que el
6% fumaba cigarrillos. Los estudiantes blancos e hispanos están dentro
del grupo que más fumaban cigarrillos. (Para más información, vea el
documento “Uso de tabaco en niños y adolescentes”).
¿Cómo
el fumar causa enfermedades y muertes?
Aproximadamente la mitad de todos los estadounidenses que continúan
fumando morirán debido al hábito. Alrededor de 443,600 personas mueren
cada año en los Estados Unidos a causa de enfermedades asociadas con
fumar cigarrillos. Los cigarrillos matan a más personas en los Estados
Unidos que el alcohol, los accidentes automovilísticos, los suicidios,
el SIDA, los homicidios y las drogas ilegales en conjunto.
Cáncer causado por el hábito de fumar
El fumar cigarrillo causa por lo menos el 30% de todas las muertes por
cáncer. Este hábito es la causa principal de los cánceres siguientes:
- Pulmón.
- Laringe.
- Boca (cavidad oral).
- Garganta (faringe).
- Vejiga.
- El conducto de deglución conectado al estómago (esófago).
El fumar también está asociado a los cánceres siguientes:
- Páncreas.
- Cuello uterino.
- Riñón.
- Estómago.
- Algunas leucemias.
El hábito de fumar es responsable de aproximadamente un 87% de las
muertes por cáncer del pulmón. El cáncer del pulmón es la principal
causa de muerte de cáncer entre ambos hombres y mujeres, y uno de los
cánceres más difíciles de tratar. El cáncer del pulmón es una
enfermedad que a menudo puede ser prevenible. Algunos grupos religiosos
que defienden el no fumar como parte de su religión, como los mormones
y los adventistas del séptimo día, tienen tasas mucho menores de cáncer
del pulmón y de otros cánceres asociados con el fumar.
Otros
problemas de salud causados por el hábito de fumar
Sólo alrededor de la mitad de las muertes relacionadas con el fumar se
deben a cáncer. El hábito de fumar es también una causa mayor de
enfermedad cardiaca, aneurismas, bronquitis, enfisema, ataque al
cerebro, y ocasiona que la pulmonía y el asma empeoren.
El consumo de tabaco puede dañar la salud del sistema reproductor
femenino y afectar a los bebés. Además, el uso de tabaco está asociado
con fertilidad reducida, incremento en el riesgo de aborto espontáneo,
parto prematuro, parto de feto muerto y muerte del bebé, además de ser
una causa de que los bebés presenten bajo peso al nacer. Igualmente, el
cigarrillo está asociado con el síndrome de muerte súbita infantil.
El fumar está también asociado con otros problemas de salud, incluyendo
enfermedades en las encías, cataratas, pérdida de densidad en los
huesos, fractura de la cadera y úlceras pépticas. También se le asocia
a degeneración macular, una enfermedad de los ojos que puede causar
ceguera.
El fumar puede causar o empeorar la pobre circulación de la sangre en
los brazos y las piernas (enfermedad vascular periférica o PVD, por sus
siglas en inglés). Peor aún, la cirugía dirigida a mejorar la
circulación sanguínea a menudo no es eficaz en las personas que siguen
fumando. Debido a esto, muchos cirujanos que hacen cirugías en los
vasos sanguíneos (cirujanos vasculares) se niegan a realizan cirugías
en pacientes con PVD a menos que ellos dejen de fumar. Los estudios que
analizan a los hombres que fuman han encontrado que éstos tienen una
probabilidad mayor de impotencia sexual (disfunción eréctil) mientras
más tiempo fumen, lo que se puede deber al problema con la circulación
sanguínea.
Como si esto no fuera suficiente, el humo de los cigarrillos (llamado
humo de segunda mano o humo de tabaco ambiental) tiene un efecto
perjudicial a la salud de aquéllos que se exponen a él. Los adultos y
los niños pueden presentar problemas de salud al respirar el humo de
segunda mano. (Vea nuestros documentos “El humo de segunda mano” y “Las
mujeres y el fumar”.
Los efectos del fumar en el tiempo que
usted vive y en su calidad de vida
Según los datos recopilados desde 1995 hasta 1999, el CDC calculó que
los fumadores del sexo masculino perdieron un promedio de 13.2 años de
vida y las fumadoras perdieron 14.5 años de vida debido al hábito de
fumar.
Sin embargo, no todos los problemas de salud asociados con el fumar
terminan en muertes. El hábito de fumar afecta la salud del fumador de
muchas maneras, causando daño a casi todos los órganos de cuerpo, y
ocasionando enfermedades. Según el CDC reportó en el 2000,
aproximadamente 8.6 millones de personas han tenido al menos una
enfermedad crónica ya que fumaban o habían fumado en el
pasado. Muchas de estas personas padecieron de más de un
problema relacionado con el hábito de fumar. Entre las enfermedades que
ocurren con más frecuencia figuraban la bronquitis crónica, el
enfisema, los ataques al corazón, los derrames cerebrales y el cáncer.
Estas enfermedades pueden robarle la calidad de vida de una persona
mucho antes de que muera. Las enfermedades relacionadas con
el fumar pueden limitar la vida diaria de una persona, ya que puede ser
más difícil respirar, desplazarse, trabajar o jugar.
Cuidar de sí mismo
Si usted ha usado cualquier forma de tabaco ya sea en el pasado o en el
presente infórmeselo a su proveedor de servicios de salud para que él o
ella pueda asegurarse de que usted cuenta con la atención médica
preventiva adecuada. Es bien sabido que el hábito de fumar pone la
salud en riesgo con ciertas enfermedades. Esto significa que parte de
su atención médica debe enfocarse a lo relacionado con las pruebas de
detección y medidas de prevención que contribuyan a mantenerle tan sano
como sea posible. Por ejemplo, usted querrá examinar regularmente el
interior de su boca para saber si se presenta algún cambio. Si usted
encuentra cualquier cambio o problema, debe acudir al médico o al
dentista para que el hagan un examen oral. La Sociedad Americana del
Cáncer recomienda que las revisiones médicas deban incluir pruebas de
la boca (cavidad bucal). Mediante esto, los consumidores de tabaco
podrán identificar temprano cambios, tales como leucoplasia (manchas
blancas en las membranas bucales). Puede que esto ayude a prevenir el
cáncer bucal.
Debe tener en cuenta también cualquiera de las siguientes
señales:
- Cualquier cambio en la tos (por ejemplo, nota que hay más
flema o moco en su tos que lo normal).
- Tos nueva.
- Tos con sangre.
- Ronquera.
- Dificultades para respirar.
- Respiración sibilante.
- Dolores de cabeza.
- Dolor en el pecho.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Sentirse cansado todo el tiempo.
- Infecciones respiratorias o pulmonares frecuentes (por
ejemplo, pulmonía o bronquitis).
Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de
alguna condición pulmonar, y usted debe reportar cualquier síntoma a su
doctor. Aunque estos cambios pueden ser signos de algún problema,
muchos casos de cáncer pulmonar no causan ningún síntoma que la mayoría
de las personas pudiera notar hasta que ya estén en una etapa avanzada
y se han propagado a otras partes del cuerpo.
Si tiene cualquier inquietud que usted crea pueda ser causada por el
uso de cigarrillos, por favor consulte inmediatamente a su proveedor de
servicios de salud. Cuidar de sí mismo y obtener el tratamiento para
los problemas menores le darán la mejor probabilidad de un tratamiento
exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo y de reducir su
riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su vida es dejar de
fumar.
¿Qué contiene el tabaco?
Los cigarrillos, los cigarros (puros), los productos de tabaco de uso
oral y los de pipa se hacen de hojas secas de tabaco, así como
ingredientes añadidos para dar sabor y para otros motivos. Se han
encontrado más de 4,000 químicos diferentes en el tabaco y en el humo
del tabaco, de los cuales más de 60 químicos son causantes de cáncer
(carcinógenos) conocidos.
Existen cientos de sustancias que los fabricantes agregan a los
cigarrillos para intensificar el sabor o para hacer más agradable el
hábito de fumar. Algunas de las sustancias incluyen el amoníaco, el
alquitrán y el monóxido de carbono. No se sabe exactamente el efecto
que tengan estas sustancias en la salud del fumador de cigarrillos,
pero tampoco existe evidencia de que al reducir el contenido de
alquitrán de un cigarrillo se disminuye el riesgo a la salud. Por lo
general, los fabricantes no proveen información al público sobre los
aditivos que se utilizan en los cigarrillos, por lo tanto es difícil
saber los riesgos a la salud.
Adicción a
la nicotina
La adicción se caracteriza por la búsqueda o uso repetitivo y
compulsivo de una sustancia, independientemente de sus efectos
perjudiciales y consecuencias indeseables. La adicción se define como
una dependencia física y psicológica (mental y emocional) a la
sustancia. La nicotina es la droga adictiva usada en el tabaco. El
consumo regular de productos con tabaco conlleva a la adicción en un
alto porcentaje de consumidores.
En 1988, el Director General de Salud Pública de los Estados Unidos
concluyó lo siguiente:
- Los cigarrillos y otras formas de
tabaco son adictivos.
- La nicotina es la droga adictiva usada
en el tabaco.
- Las maneras en que las personas se
vuelven adictas al tabaco son muy similares a las que conducen a la
adicción de otras drogas, tal como la heroína y la cocaína.
Estas declaraciones son tan ciertas hoy día como lo fueron hace 20
años. Todas las formas de tabaco tienen mucha nicotina, la cual es
absorbida fácilmente por los pulmones al fumar cigarrillos y por la
boca o la nariz al usar los productos de tabaco oral (tabaco que se
mastica u otras formas que no se fuman). Desde estos puntos de entrada,
la nicotina se propaga rápidamente por todo el cuerpo.
Por ley, las compañías de tabaco deben reportar los niveles de nicotina
en los cigarrillos a la Federal
Trade Commission (FTC), pero en la
mayoría de los estados, no tienen que mostrar la cantidad de nicotina
en las etiquetas de las cajetillas de los cigarrillos. La cantidad real
de nicotina disponible al fumador en una marca dada de cigarrillos a
menudo es diferente al nivel reportado a la FTC. En un
cigarrillo
regular, la cantidad de nicotina promedio que el fumador obtiene varía
entre de 1 y 2 miligramos. Sin embargo, el cigarrillo por sí solo
contiene más de 1 ó 2 miligramos. La cantidad que las personas en
realidad adquieren depende de cómo ellas fuman, cuántos veces inhalan
el humo, cuán profundamente inhalan y otros factores.
¿Cuán poderosa es la adicción a la
nicotina?
Aunque el 70% de los fumadores dice que quieren dejar de fumar y
alrededor
del 40% trata de dejar de fumar cada año, sólo entre el 4% y 7% lo
logra sin ayuda. Esto
se debe a que los fumadores no sólo presentan una adicción física a la
nicotina, sino que tienen que lidiar con un aspecto emocional
(psicológico) fuerte, y a menudo ellos asocian el hábito de fumar con
muchas actividades sociales. Todos estos factores hacen que sea difícil
dejar de fumar.
¿Por qué debe dejar de fumar
La nicotina es una droga que crea una adicción muy fuerte. Por lo
general, las personas tratan de dejar de fumar muchas veces antes de
lograrlo con éxito. En septiembre de 1990, el Director General de Salud
Pública de los Estados Unidos detalló los beneficios que usted obtiene
al dejar de fumar:
- Dejar de fumar ofrece beneficios importantes a la salud que
comienzan inmediatamente. Esto es cierto para las personas que ya
padecen de una enfermedad asociada con el hábito de fumar, así como
aquéllas que no la padecen.
- Los ex fumadores viven más tiempo que las personas que
continúan
en el hábito. Por ejemplo, las personas que dejan de fumar antes de los
50 años tienen la mitad del riesgo de morir en los próximos 15 años
comparado con las personas que continúan fumando.
- Abandonar el hábito reduce el riesgo de padecer cáncer del
pulmón, ataques al corazón, derrame cerebral y enfermedades crónicas
del pulmón, tal como enfisema y bronquitis crónica.
- Las mujeres que dejan de fumar antes de quedar embarazadas
reducen el riesgo de tener un bebé de bajo peso al mismo nivel de las
mujeres que nunca han fumado. Incluso las mujeres que dejan de fumar
durante los primeros tres a cuatro meses de embarazo tienen bebés mucho
más saludables que aquéllas que siguen fumando.
- Los beneficios a la salud superan por mucho cualquier
riesgo de
un pequeño aumento de peso (usualmente menos de 5 kilos o 10 libras) o
cualquier problema psicológico o emocional que pudiera ocurrir después
de dejar de fumar.
Su riesgo de padecer cáncer del pulmón y de otros cánceres relacionados
al hábito de fumar depende de la exposición que usted haya tenido al
humo de los cigarrillos durante su vida. Esto se mide según el número
de cigarrillos fumados diariamente, la edad que usted tenía cuando
comenzó a fumar, y el número de años que ha fumado. No hay manera de
medir con presión el riesgo de una persona de padecer cáncer, pero
mientras más usted fume y por más tiempo lo haga, mayor es su riesgo.
La buena noticia es que ese riesgo de padecer cáncer del pulmón y otras
enfermedades relacionadas con el fumar puede ser reducido si usted deja
de fumar. El riesgo de cáncer del pulmón es menor en aquellas personas
que dejan de fumar que en aquellas personas que continúan fumando la
misma cantidad de cigarrillos diariamente, mientras que el riesgo
disminuye a medida que va aumentando el número de años desde que se
dejó de fumar.
Las personas que dejan de fumar cuando son jóvenes
experimentan los beneficios mayores a la salud. Aquéllos que dejaron el
hábito en sus 30s puede que hayan evitado la mayor parte del riesgo
debido al consumo de tabaco. No obstante, incluso los fumadores que
dejan de fumar después de los 50, reducen sustancialmente sus riesgos
de morir más temprano. El argumento de que es demasiado tarde para
dejar de fumar debido al daño que ya ha causado es inválido. ¡Nunca es
tarde para abandonar el hábito!
Para más información, consulte nuestro documento "Pasos para dejar de
fumar".
Recursos adicionales
Más
información de su Sociedad Americana del Cáncer
La información a continuacón pude también serle de utilidad. Estos
materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea gratuita
1-800-227-2345.
Organizaciones
nacionales y sitios en Internet
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, las siguientes fuentes de
información y apoyo están disponibles*:
American Heart
Association & American Stroke Association
Heart Association: 1-800-242-8721
Dirección de Internet: www.americanheart.org
Stroke Association: 1-888-478-7653
Dirección de Internet: www.strokeassociation.org
American Lung Association
1-800-548-8252 Conecta con la oficina local
Dirección de Internet: www.lungusa.org
Centers for Disease
Control and Prevention
Office of Smoking and Health
1-800-232-4636
Dirección de Internet: www.cdc.gov/tobacco/quit_smoking/index.htm
Instituto Nacional del
Cáncer (National Cancer Institute)
1-800-422-6237 Conecta con el "Servicio de Información
sobre el Cáncer"
1-877-448-7848 (ayuda para dejar de fumar)
Dirección de Internet: www.cancer.gov
Nicotine Anonymous
1-877-879-6422
Dirección de Internet: www.nicotine-anonymous.org
Smokefree.gov
(Información sobre programas estatales para dejar de fumar vía
telefónica)
1-800-784-8669
Dirección de Internet: www.smokefree.gov
* La
inclusión en esta lista no implica endoso por parte de la Sociedad
Americana del Cáncer.
La Sociedad Americana del Cancer se complace en atender prácticamente
cualquier tema relacionado con el cáncer. Si tiene cualquier otra
pregunta, por favor llámenos al 1-800-227-2345 en cualquier momento
durante las 24 horas del día.
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Facts & Figures 2009. Atlanta, GA. 2009.
American Lung Association. Trends in Tobacco Use. 2007. Available from:
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Última
revisión / cambio realizado: 22-Mayo-2009
Última actualización completa: 20-Oct.-2008
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