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El fumar cigarros y el cáncer
Los cigarros no dejan de ser tabaco y representar un peligro para su salud

Muchas personas consideran el hábito de fumar cigarros (puros) como más sofisticado y menos dañino que el fumar cigarrillos. Sin embargo, tan sólo un cigarro grande puede contener tanto tabaco como una cajetilla completa de cigarrillos. El humo de segunda mano que produce y que es respirado por otras personas puede llenar una habitación durante horas.

En este documento describiremos lo que son los cigarros, la reciente tendencia en su uso, y los posibles efectos que puede que haya sobre las personas que los fuman y sobre las personas a su alrededor.


¿Cuál es la diferencia entre los cigarros y los cigarrillos?

Para propósitos de impuestos, se define cigarro como "cualquier rollo de tabaco envuelto en hoja de tabaco o en cualquier otra sustancia que contenga tabaco". Por otro lado, un cigarrillo es "cualquier rollo de tabaco envuelto en papel o en cualquier otra sustancia que no contenga tabaco." Contrario a la mayoría de los cigarrillos empaquetados, los cigarros usualmente no tienen un filtro.

La mayoría de los cigarros se hace de un tipo de tabaco que ha sido secado y curado al aire. Las hojas del cigarro primero son añejadas por aproximadamente un año y luego son fermentadas en un proceso de múltiples pasos que puede tomar de tres a cinco meses. La fermentación ocasiona reacciones químicas y bacterianas que cambian el tabaco, dándole a los cigarros un sabor y olor diferente al de los cigarrillos.

Existen cigarros de muchos tamaños, algunos tan pequeños como un cigarrillo, otros mucho más grandes. Los cigarros grandes pueden contener entre 5 y 17 gramos de tabaco. Existen alrededor de 29 gramos en una onza, por lo que un cigarro de gran tamaño puede contener más de media onza de tabaco. Esto equivale al tabaco que hay en una cajetilla completa de cigarrillos. Fumar un tabaco (puro) grande puede tomar de una a dos horas.

Para hacer menos clara la línea entre cigarros y cigarrillos, ahora existen cigarros pequeños ("little cigars") que son del mismo tamaño y forma de los cigarrillos. Muchos de ellos tienen filtros. Aparte de ser color marrón, estos cigarros pequeños lucen como cigarrillos, aunque algunos sólo son un poco más grandes.  Los estudios sugieren que muchas personas consideran estos cigarros pequeños como si fueran cigarrillos que inhalan y fuman cada día.



¿Quién fuma cigarros?

El fumar cigarros (puros) continúa de moda en los Estados Unidos, donde la "cultura del cigarro" es apoyada por las revistas y tiendas de cigarros, bares y centros nocturnos. Muchos fumadores de cigarros se consideran a sí mismos como conocedores de cigarros, algo parecido a los expertos en el vino. Estos fumadores pueden ver los cigarros como un lujo sofisticado a precio razonable que representa éxito.  Algunos ven el fumar cigarro como un signo de gusto y refinamiento. Esta imagen se debe en parte a los esfuerzos de la industria del tabaco para hacer los cigarros atractivos y también a la disposición de las estrellas de cine y atletas a fotografiarse fumando cigarros y recibir una remuneración por ello. Los adolescentes y los adultos jóvenes pueden estar particularmente expuestos a esta clase de mercadeo de cigarros. Pero en la vida real, un sondeo realizado por la Substance Abuse and Mental Health Service Administration encontró que los adultos desempleados tuvieron casi el doble de probabilidad de fumar cigarros en comparación con aquellos que trabajan a tiempo parcial o completo.

De acuerdo al Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés), el consumo de cigarros ha aumentado desde principios de la década de 1990. La mayor parte de este aumento ocurrió entre 1993 y 1999, cuando el uso de cigarros grandes y cigarros pequeños aumentó casi un 70%. Se calcula que 5 mil 300 millones de cigarros regulares y cigarros pequeños (“little cigars”) fueron consumidos en los Estados Unidos durante el 2006, un aumento de 9% en comparación con 2005.

Los cigarros pequeños reflejaron un consumo de mil 500 millones en 1997 y 5 mil 100 millones en 2006. Estos "cigarros" (puros de tamaño chico) por lo general se venden en cajetillas con 20 unidades, justo como los cigarrillos, aunque algunos se venden en paquetes de ocho, cinco o incluso 1. Algunas compañías añaden saborizantes de fresa, chocolate y otros sabores dulces para hacerlos atractivos entre los fumadores jóvenes. Con la excepción del color, estos cigarros lucen como cigarrillos debido al tamaño, la forma, los filtros, los sabores y la forma en que son empaquetados. Debido a impuestos menores, resultan menos costosos que los cigarrillos en la mayoría de los estados. Tanto eso como el hecho de que pueden ser comprados en paquetes más pequeños hacen que los fumadores jóvenes los puedan costear.

De hecho, la venta de los cigarros pequeños es tan parecida a la de cigarrillos que muchos estados en Estados Unidos han decido tomar acción. En 2006, los procuradores generales de 39 estados y Guam firmaron una petición al Alcohol and Tobacco Tax Trade Bureau (TTB) que solicita que se elimine el pretexto que permite que los cigarros pequeños sean vendidos como cigarros, ya que el Procurador General cree que son promocionados y vendidos como cigarrillos. Hasta octubre 2008, el TTB aún no había emitido una determinación. En parte gracias a que los cigarrillos pequeños no son bien regulados y se les imponen muy pocos impuestos, han hecho avances para reemplazar el cigarrillo de muchos fumadores. Esto le ha funcionado a las compañías tabacaleras: las ventas han aumentado.  Los adolescentes y los jóvenes son algunos de sus mejores clientes.

La venta de los cigarros de primera calidad, la mayoría de los cuales son hechos a mano e importados, ha aumentado durante la mayor parte de la década pasada. Se considera que la popularidad de los establecimientos de café gourmet y microprocesadoras de cerveza conllevó un gran incremento en el consumo de cigarros, particularmente entre hombre jóvenes y de mediana edad de raza blanca (entre 18 y 44 años).

En el pasado, el fumar cigarros ocurría principalmente entre los hombres de 35 a 64 años de edad que tienen una formación educativa e ingresos más altos, aunque los estudios recientes han sugerido nuevas tendencias. Hoy día, la mayoría de los nuevos consumidores de cigarros son adolescentes y adultos jóvenes varones (de 18 a 24 años), quienes fuman ocasionalmente (no todos los días). Según el sondeo de la Substance Abuse and Mental Health Service Administration realizado en 2006, aproximadamente 12% de los estadounidenses entre 18 y 25 años de edad han fumado un cigarro dentro del último mes, comparado aproximadamente con el 6% del resto de los rangos de edades.

En los últimos años, sin embargo, el aumento general en el consumo de cigarros no se ha limitado únicamente a los adultos. Según encuestas realizadas recientemente por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC), el número de adolescentes que fuman cigarros ha sido mayor que el número que consume productos de tabaco que no produce humo (tabaco de uso oral). Hasta el 2006, alrededor del 4% de los adolescentes de escuela secundaria (grados 6 al 8) había fumado un cigarro dentro de un lapso previo de un mes.

En 2007, un sondeo realizado por CDC, en el cual participaron sólo estudiantes de escuela preparatoria (niñas y niños en grados del 9 al 12), encontró que el 8% de las niñas y el 19% de los niños habían fumado un cigarro durante el mes anterior. En los niños, los números se duplicaron entre el grado noveno y el duodécimo:  el 13% de los niños del noveno grado y 26% de los niños del duodécimo reportaron haber fumado un cigarro el mes anterior. Después de los cigarrillos, el fumar cigarros es, en general, la segunda forma más popular de tabaco usada entre los adolescentes en los Estados Unidos. Sin embargo, en algunos estados, hay más niños de escuela preparatoria fumando cigarros que cigarrillos. Este aumento se debe en gran parte a los cigarros pequeños.


 
¿Causan adicción los cigarros?

Los cigarros contienen nicotina y es esta sustancia en el tabaco la que hace que las personas sean adictas.  Si los fumadores de puros inhalan, la nicotina es absorbida a través de los pulmones tan rápido como cuando se fuman cigarrillos. En las personas que no inhalan el humo, la nicotina es absorbida más lentamente a través de la membrana bucal. El humo de los cigarros se disuelve más fácilmente en la saliva que el humo de los cigarrillos. Esto significa que los fumadores de cigarros consiguen la dosis deseada de nicotina sin inhalar el humo hacia sus pulmones. Las personas que consumen tabaco para masticar o escupir absorben la nicotina de la misma manera. La nicotina es altamente adictiva en cualquiera de sus formas.

Aunque las personas fuman cigarros por distintas razones, el hecho es que, como los cigarrillos, los cigarros liberan nicotina. La mayoría de los cigarros tiene tanta nicotina como varios cigarrillos. Un cigarrillo suministra alrededor de uno a dos miligramos de nicotina, mientras que muchas marcas populares de cigarros contienen entre 100 y 200 miligramos, o incluso tanto como 444 miligramos de nicotina. La cantidad de nicotina que un cigarro proporciona a un fumador varía de gran manera incluso entre las personas que fuman el mismo tipo de cigarro. La cantidad de nicotina que se adquiere depende de un número de factores, como:
  • Por cuánto tiempo la persona fuma el cigarro.
  • Cuántas veces se inhala el humo (bocanadas).
  • Si el fumador inhala o no el humo.

Debido a estos factores y la amplia variedad de tamaños de los cigarros, es casi imposible hacer un buen estimado de las cantidades de nicotina que los cigarros liberan. Habiendo dicho esto, Health Canada calcula que los cigarros pequeños con filtros que tienen el tamaño y la forma de los cigarrillos contienen casi la misma cantidad de nicotina que un cigarrillo. Si éstos son fumados como cigarrillos (inhalados), es probable que liberen una cantidad similar de nicotina, aunque esto no ha sido estudiado completamente.



Fumar cigarros aumenta su riesgo de cáncer y muerte

El fumar cigarros (puros) aumenta el riesgo de muerte a causa de varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de:
  • Pulmón.
  •  Labios, lengua, boca, garganta (cavidad oral).
  • Esófago (el conducto que conecta la boca con el estómago).
  • Laringe.

Los estudios han mostrado que las personas que fuman cigarros presentan de cuatro a diez veces más probabilidades de morir de cáncer de la boca, laringe y esófago en comparación con los no fumadores. Si usted inhala el humo del cigarro, esto parece estar relacionado con las muertes por cáncer del páncreas, así como con el cáncer de la vejiga.

Es importante tanto la manera como la cantidad en la que fuma. Los fumadores de cigarros pasan hasta una hora fumando un solo cigarro grande que puede contener tanto tabaco como una cajetilla de cigarrillos. El fumar más cigarros cada día o inhalar el humo del cigarro induce a más exposición, al igual que a riesgos mayores. Los estudios han demostrado que su riesgo de muerte es mayor si usted fuma tres o más cigarros en comparación con dos o menos al día. Se desconocen los riesgos de salud relacionados con el consumo ocasional (no diariamente) de cigarros.



¿Afecta la inhalación del humo el riesgo de tener cáncer?

Aunque casi todos los fumadores de cigarrillos inhalan el humo, en el pasado la mayoría de los fumadores de cigarros no lo hacían. Puede que esto se deba a que el humo del cigarro tiende a irritar los ojos, la nariz, la garganta y las vías respiratorias. Hay una tendencia reciente entre las compañías de cigarros para cambiar el proceso de fermentación con el fin de que éstos sean más fáciles de inhalar. Este mismo proceso de fermentación y curación mejora el sabor, pero también aumenta los niveles de ingredientes nocivos.

Para aquellas personas que no lo inhalan, el humo del tabaco no llega a los pulmones en la misma cantidad que lo hace en los fumadores de cigarrillos. Como resultado, el riesgo de muerte de cáncer de pulmón para los fumadores de cigarros que no inhalan el humo no es tan elevado como con los fumadores de cigarrillos. Aun así, sigue siendo muchas veces mayor que el riesgo entre las personas que no fuman.

Los fumadores de cigarros (puros) que han sido fumadores de cigarrillos son más propensos a inhalar. Según un estudio de la Sociedad Americana del Cáncer, las personas que inhalan el humo del puro, tienen un riesgo once veces mayor de morir de cáncer del pulmón que las personas que no fuman.

El estudio también descubrió que los riesgos de llegar a tener otros tipos de cáncer son mayores entre los fumadores de cigarros que inhalan el humo. En comparación con los no fumadores, los fumadores de cigarros que inhalan de manera profunda son:
  • Seis veces más propensos a morir de cáncer oral.
  • 39 veces más propensos a morir de cáncer de la laringe.
  • Doblemente más propensos al riesgo de muerte por cáncer del páncreas.
  • Más de tres veces propensos al riesgo de muerte por cáncer de la vejiga.


Los cigarros causan otros problemas de salud

Enfermedades cardiacas y pulmonares

Se sabe que el fumar cigarrillos aumenta el riesgo de padecer enfermedades del pulmón como enfisema o bronquitis crónica. Los fumadores de cigarrillos tienen un riesgo doble de morir de ataques al corazón que los no fumadores. Aunque no se asocie tan fuertemente como con fumar cigarrillos, fumar cigarros (especialmente para las personas que inhalan) también aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas y del pulmón como enfisema o bronquitis crónica.

Las enfermedades cardiacas y pulmonares pueden robarle el placer de la vida a una persona mucho antes de que muera.  Estos problemas pueden comenzar cuando los fumadores tienen entre 40 a 49 años y empeorar a medida que envejecen. Las enfermedades relacionadas con el fumar pueden limitar la vida diaria de una persona, ya que puede ser más difícil respirar, desplazarse, trabajar o jugar.


Efectos menos conocidos en el cuerpo

El fumar cigarros, al igual que fumar cigarrillos, está asociado con enfermedades de las encías. El tamaño de las encías se reduce y esto también puede aumentar el riesgo de perder los dientes.  Además, un estudio completado en el 2000 descubrió que fumar cigarros, como también fumar cigarrillos, está asociado con la impotencia sexual en los hombres (incapacidad para lograr una erección, conocida como disfunción eréctil).


 
Cuidar de sí mismo

Ya sea que en el pasado o que actualmente consuma cigarros, infórmelo a su proveedor de atención médica para que pueda asegurar que reciba la atención preventiva que necesita. El consumo de cigarros pone la salud en riesgo con ciertas enfermedades. Esto significa que parte de su atención médica debe enfocarse a lo relacionado con las pruebas de detección y medidas de prevención que contribuyan a mantenerle tan sano como sea posible. Por ejemplo, usted querrá estar seguro de examinar regularmente el interior de su boca para saber si se presenta algún cambio. Si nota algún cambio o problema, consulte inmediatamente a su médico o dentista. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las revisiones médicas deban incluir pruebas de la cavidad bucal (boca). Mediante esto, los consumidores de cigarro podrán identificar temprano cambios, tales como leucoplasia (manchas blancas en las membranas bucales). Puede que esto ayude a prevenir el cáncer bucal.

Debe tener en cuenta también cualquiera de las siguientes señales:
  • Cualquier cambio en la tos (por ejemplo, nota que hay más flema o moco en su tos que lo normal).
  • Tos nueva.
  • Tos con sangre.
  • Ronquera.
  • Dificultades para respirar.
  • Respiración sibilante.
  • Dolores de cabeza.
  • Dolor en el pecho.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Sentirse cansado todo el tiempo.
  • Infecciones respiratorias o pulmonares frecuentes (por ejemplo, pulmonía o bronquitis).

Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de alguna condición pulmonar que debe ser reportada a su doctor. Aunque estos cambios pueden ser signos de algún problema, muchos casos de cáncer pulmonar no causan ningún síntoma que la mayoría de las personas pudiera notar hasta que ya estén en una etapa avanzada y se han propagado a otras partes del cuerpo.

Si tiene cualquier inquietud que usted crea pueda ser causada por el consumo de cigarros, por favor consulte inmediatamente a su proveedor de servicios de salud. Cuidar de sí mismo y obtener el tratamiento para los problemas antes de que empeoren mejorarán las probabilidades de un tratamiento exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo y de reducir su riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su vida es dejar de consumir tabaco en cualquiera de sus formas.



¿Cómo afecta el humo de segunda mano del cigarro?

Debido a que tienen más tabaco que los cigarrillos, y porque usualmente se queman por más tiempo, los cigarros emiten grandes cantidades de humo de segunda mano, también conocido como humo de tabaco ambiental o fumar pasivamente. El humo de segunda mano incluye tanto el humo que sale de la punta del cigarro encendido, como el que exhala el fumador.

En general, el humo de segunda mano que proviene de los cigarros contiene muchos de las mismas toxinas (venenos) y carcinógenos (agentes causantes de cáncer) que el humo del cigarrillo, pero en concentraciones más altas. Algunas de las toxinas o irritantes en el humo del cigarro incluyen:
  • Monóxido de carbono.
  • Nicotina.
  • Ácido cianhídrico.
  • Amoníaco.
  • Aldehídos volátiles.

Entre los agentes (carcinógenos) que hay en el humo del cigarro y que causan cáncer se encuentran:
  • Benceno.
  • Aminas aromáticas (especialmente carcinógenos, tales como 2-aftilamina y 4-aminobifenilo).
  • Cloruro de vinilo.
  • Óxido de etileno.
  • Arsénico.
  • Cromo.
  • Cadmio.
  • Nitrosaminas.
  • Hidrocarburos aromáticos polinucleares.

Por otra parte, existen algunas diferencias entre el humo del cigarro y del cigarrillo. Estas diferencias se deben al añejamiento y a la fermentación del tabaco del cigarro y al hecho de que la envoltura del cigarro no es tan porosa como la del papel del cigarrillo.

El tabaco del cigarro tiene una concentración alta de compuestos de nitrógeno (nitratos y nitritos). Cuando se fuma el tabaco fermentado, estos compuestos generan varias nitrosaminas específicas del tabaco (TSNA, por sus siglas en inglés), algunos de los carcinógenos humanos más potentes que se conocen. Además, debido a que la envoltura del cigarro es menos porosa que la del papel del cigarrillo, el tabaco no se quema completamente. El resultado son altas concentraciones de óxidos de nitrógeno, amoníaco, monóxido de carbono y alquitrán, las cuales conforman todas sustancias muy nocivas.

Para comparar el humo del cigarro con la contaminación ambiental que sale del mofle o tubo de escape de un automóvil, los investigadores analizaron las concentraciones de monóxido de carbono en dos eventos sociales de cigarros en San Francisco  Los niveles de monóxido de carbono fueron más altas que los niveles encontrados en una autopista congestionada de California. Si estas actividades llevadas a cabo en espacios cerrados hubiesen durado ocho horas, hubieran excedido el límite establecido en los National Ambient Air Quality Standards (normas sobre la calidad del aire y el ambiente) por la Environmental Protection Agency (el departamento de protección ambiental) para el aire exterior. Aunque no se han realizado estudios sobre los efectos que causa el humo a la salud de los no fumadores que están presentes en los eventos sociales de cigarros, existe un evidente riesgo mayor de padecer cáncer del pulmón y otros problemas de salud debido a la exposición a largo plazo al humo de segunda mano del cigarro.


¿Existen leyes que regulen cigarros?

Los cigarros tienen menos leyes federales que las que regulan los cigarrillos y los productos de tabaco de consumo oral que no se fuma. Hasta hace poco, las advertencias de salud, que obligatoriamente deben aparecer en otros productos de tabaco, no se encontraban en los cigarros. No obstante, las advertencias de los riesgos comprobados a la salud similares a las requeridas para los cigarrillos han sido añadidas a la mayoría de los paquetes de cigarros y a sus anuncios publicitarios. Éste es el resultado de un acuerdo legal logrado en junio de 2000 entre la Federal Trade Commission y las siete compañías de cigarros más importantes de los Estados Unidos (las cuales representan el 95% del mercado de este país). Las etiquetas en los cigarros que son hechos por estas siete compañías llevan una de las siguientes cinco advertencias del Director General de Salud Pública, en una forma alternada:
  • El cigarro puede causar cánceres de la boca y la garganta, aun si no inhala el humo.
  • El cigarro puede causar cáncer del pulmón y enfermedades cardiacas.
  • El consumo de tabaco aumenta el riesgo de esterilidad, partos de fetos muertos y de bebés de bajo peso al momento del nacimiento.
  • Los cigarros no son una alternativa segura a los cigarrillos.
  • El humo del tabaco aumenta el riesgo de cáncer del pulmón y de enfermedades cardiacas incluso en las personas que no fuman.

En la actualidad, los cigarros están exentos de regulaciones federales para limitar la publicidad y para restringir que los jóvenes menores de edad puedan comprar cigarros. Sin embargo, los 50 estados y el Distrito de Columbia en Estados Unidos cuentan con leyes que claramente tratan el acceso de los niños y adolescentes a los cigarros o prohíben que los jóvenes menores de edad compren cualquier producto de tabaco.

Desde mediados de la década de 1960, la Federal Trade Commission ha supervisado un programa de prueba para reportar los niveles de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono para la mayoría de las marcas de cigarrillos. Sin embargo, a los cigarros no se les requiere pasar por estas pruebas, y los fabricantes de cigarros no tienen que reportar tales niveles a ninguna agencia federal.

Los cigarrillos y los productos de tabaco de consumo oral que no se fuma no pueden ser anunciados en la televisión, radio ni en cualquier otra forma de comunicación electrónica regulada por la Federal Communications Commission. A este momento, esta prohibición no incluye a los cigarros regulares, aunque los cigarros pequeños ("little cigars") ahora están incluidos en la prohibición.

A pesar de las leyes que prohíben a los jóvenes menores de edad comprar cigarros, éstos son fáciles de obtener. En un estudio llevado a cabo en el 2000 por la Universidad de California, se encontró más de 140 páginas de Internet que vendían cigarros, y casi una de tres de estas páginas está diseñada con un atractivo potencial para los jóvenes. Sólo alrededor de una de cuatro de estas páginas prohibía claramente la venta a menores. En alrededor de una tercera parte de estas páginas, se pueden comprar los cigarros a través de un giro postal, cheque bancario o pago en efectivo al momento de entrega (COD, por sus siglas en inglés), que son métodos de pago que hacen difícil verificar la edad del comprador.   

Las tasas de impuesto federal para los cigarros están aumentando, pero aún son mucho más bajas que las del impuesto federal de los cigarrillos. Los cigarros pequeños tienen una tasa de impuesto federal de cuatro centavos por cada cajetilla de 20. Los cigarros grandes tienen una tasa de impuesto federal de un máximo de cinco centavos por cigarro. Muchos estados, aunque no todos, le imponen diferentes impuestos a los cigarros. Esto favorece a las compañías que comercializan productos del tabaco, ya que pueden vender veinte "cigarros pequeños" cuyo costo final de comercialización es generalmente mucho menor al de los cigarrillos.
  

Se necesita aún investigación y reducir el hábito de fumar

En cualquiera de sus formas, el tabaco es un producto mortal. La investigación continua nos ofrece cada vez más evidencia de que el fumar cigarros puede causar muchos problemas graves a la salud. Las tasas de consumo de cigarros que continúan aumentando, especialmente entre los jóvenes, resalta la necesidad de un mayor conocimiento por parte del público y una política nacional integral para enfrentar este problema de salud pública que está creciendo.


Recursos adicionales

Más información de su Sociedad Americana del Cáncer

La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea gratuita 1-800-227-2345.


Organizaciones nacionales y páginas en Internet

Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de información y apoyo para los pacientes incluyen*:

American Heart Association
Teléfono: 1-800-AHA-USA-1 (1-800-242-8721)
Dirección en Internet: www.americanheart.org

American Lung Association
Teléfono: 1-800-586-4872 (le comunica con la oficina local)
1-800-548-8252 (le comunica con el centro de llamadas nacional)
Dirección en Internet: www.lungusa.org

American Stroke Association
Teléfono: 1-888-4-STROKE (1-888-478-7653)
Dirección de Internet: www.strokeassocation.org

Centers for Disease Control and Prevention
Tobacco Information and Prevention Source
Teléfono: 1-800-311-3455
Dirección en Internet: www.cdc.gov/tobacco/quit_smoking/index.htm  

National Cancer Institute
Teléfono: 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Dirección en Internet: www.cancer.gov

Nicotine Anonymous
Teléfono: 1-877-TRY-NICA (1-877-879-6422) para información pre-grabada
1-415-750-0328 (para números locales o para dejar un mensaje).
Dirección en Internet: www.nicotine-anonymous.org

Smokefree.gov
Teléfono: 1-800-QUITNOW (1-800-784-8669)
Dirección de Internet: www.smokefree.gov


* La inclusión en esta lista no implica endoso por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.  

La Sociedad Americana del Cáncer se complace proveer información sobre casi cualquier tema relacionado con el cáncer.  Si tiene más preguntas, por favor, llámenos al 1-800-227-2345 a cualquier hora, las 24 horas del día.


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Última revisión médica:  3-Nov.-2008
Última actualización completa:  3-Nov.-2008

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